Enciclopedia IfáTemplo Ogbè Dòsùmú · OrìYanre
Encantamientos y ofrendas

Los catalizadores esenciales de la práctica de Ifá

Explicación de los materiales básicos —obì, orógbò, licor, agua fresca y aceite de palma— que todo practicante de Ifá u Òrìṣà debe conocer y saber usar.

Existen materiales que todo practicante de Ifá u Òrìṣà debería tener siempre a la mano, pues cada uno cumple una función espiritual específica.

El primero es el obì y el orógbò —la nuez de cola y la nuez de cola amarga—. Ambos tienen la propiedad de alejar la muerte, la contención, la litigación, la aflicción, la enfermedad, la pérdida y cualquier ayogún o circunstancia negativa. El obì, además, aporta longevidad a quien lo ofrece.

El agua fresca (omi tútù) trae paz mental, prosperidad y tranquilidad; se dice que el obì hizo descender el rocío para apaciguar todo lo que ocurría de forma candente en el mundo.

El licor (òtí) aporta la energía del festejo: cada vez que se usa para llamar a Ifá, a Èsù o a cualquier divinidad, se está invocando el éxito y los motivos para celebrar.

El aceite de palma (èpo) sirve para que cualquier energía negativa resbale y se aleje, y también para que las súplicas y peticiones sean escuchadas, pues —dice Ifá— el èpo es hermano de las súplicas aceptadas.

Conocer la función específica de cada uno de estos catalizadores es esencial para practicar Isefá correctamente y obtener el éxito que se busca en cada propiciación.