Los primeros cuatro Odù crean tiempo y espacio
Reflexión: los primeros cuatro Odù crean tiempo, espacio y las dinámicas del universo.
Los primeros cuatro Odu (Eji Ogbe, Oyeku Meji, Iwori Meji y Odi Meji) crean las dimensiones de tiempo y espacio. En términos metafísicos Eji Ogbe y Oyeku Meji representan la polaridad entre luz y materia, creando forma en el universo. Iworí Meji y Odí Meji representan la polaridad entre la transformación de fuego y el renacimiento del agua. Esta polaridad es el origen de las 7 dinámicas en el universo a los mecanismos de cambio. Sin forma y dinámicas no hay tiempo ni espacio. Cuando la bandeja de adivinación es marcada con una cruz, los cuatro cuadrantes de la bandeja son considerados asientos para estos cuatro Odu. En términos humanos éstos cuatro Odu representan el ciclo de vida.(Eji Ogbe), Muerte (Oyeku Meji), espíritu (Iwori Meji), y renacimiento (Odi Meji), términos más universales, estos Odu están asociados con las cuatro direcciones como a continuación se ven: Eji Ogbe – Este. Oyeku Meji – Oeste. lwori Meji – Norte. Odi Meji – Sur. En Ifá el Este está localizado siempre hasta arriba de la bandeja en la posición más alejada del adivinador para que el adivinador esté siempre simbólicamente viendo al Este, la dirección de donde Eji Ogbe primero entró al mundo. Los siguientes doce Odu representan el ciclo evolutivo de desarrollo que ocurre dentro de la Creación en cada etapa de expansión. Esto está simbolizado, dividiendo cada uno de los cuadrantes en la bandeja en tres segmentos.. En términos humanos Irosun Mejí es la manifestación de una herencia ancestral específica que viene en el momento de la concepción. Owonrin Meji es el elemento de oportunidad que afecta el desarrollo potencial proveído por Irosun Meji. En O'bara Meji la conciencia humana empuja sus límites en un esfuerzo para volverse consciente con uno mismo. Entenderse a uno mismo pone a una persona en su camino del destino en Okanran Meji. La percepción del destino lleva al deseo de eliminar obstáculos en un esfuerzo para que la visión se manifieste. El impulso para la manifestación de la visión aparece en Ogunda Meji. Todo el destino humano es desafiado periódicamente por ocurrencias naturales, inesperadas en Osa. La voluntad para superar los efectos destructivos de Osa están encontrados en el poder de la palabra manifestada en Ika. Cuando la voluntad humana no está en alineación con los principios de armonía y balance, el cuerpo experimenta estrés y es vulnerable a las enfermedades en Oturupón. Inspiración para superar la adversidad ocurre como resultado de una sensación renovante de conexión con el Origen (visión mística) que ocurre en Otura. La visión renovada del destino que emerge de Otura puede llevarnos a la determinación expresada en Irete. Determinación sostenida por rezos en Ose lleva a la bendición del Espíritu viniendo de Ofun. En éste punto del ciclo, la persona regresa a Irosun con un agarre expansivo de potencial personal y el proceso empieza otra vez a un nivel más complejo de desarrollo.)