Mitos sobre el origen de Ifá y su llegada a Ifè
Reflexión: mitos sobre el origen de Ifá, su llegada a Ifè y el cerro Ìgètí.
Enseñanza Dominical. Mitos sobre Ifá. Existen varios mitos acerca de Ifa que dicen que él en compañía de otras deidades mayores llegaron a la tierra desde el cielo a Ifé, lugar que el pueblo yoruba pensaba que era el origen de la humanidad. Los dioses fueron enviados desde el cielo a Ifé principalmente para establecer orden en la joven tierra. Ifá jugó el papel mas importante en este mandato divino gracias a su gran sabiduría. Después de esta permanencia de Ifá en Ifé, vivió en un lugar conocido como òkè ìgètí. Es por eso que uno de sus nombres es Okùnrin kúkúrú òké ìgètí (el pequeño hombre de Igètí hill). Felà Sówánde nos advierte que no debemos pensar que el Ifé mencionado en este mito es el Ifè-Oòdáyé. Otros son Ifé- Nleere, Ifè-Oòyèlagbòmoró, Ifè-Wàrà, Otù-Ifé, Ifè-Oòrè e Ifè-Oòjó. Las leyendas dicen que después de una larga estancia en Ifè, Ifá se trasladó a Ado. Se cree que Ifá pasó la mayor parte de su vida en la tierra de Ado. Es probable porque hay un verso que dice “Adó n’ilé ifá” (Ado es el hogar de ifá). Pero no se sabe a cual de los dos Ado se refiere la literatura oral yoruba -AdóÉkìti y Adó- Áwáyè- en este verso. El Cuerpo Literario de Ifá está, sin embargo, tan repleto de que sea. Nosotros también sabemos por estas leyendas, que Ifà tenia ocho hijos y un gran numero de discípulos a quienes les enseñó los secretos de la adivinación. Seis de los ocho hijos tienen nombres de los reyes de Ékiki: Alara, Ajero, Ontaji, Oloye-Moyin, Elejelu-Mope y Alakegi. Los otros dos son Olowo (parecido al titulo del rey de Owo), y Owarangun (parecido al titulo Orangun, rey de Ila y al titulo de Owa rey de Ilesa). Los ocho hijos nacieron cuando Ifa residía en Ifé. Todos ellos llegaron a ser personajes importantes y mas tarde se dispersaron a varias zonas de la tierra yoruba. Según los mitos, hubieron ocasiones en que al no existir barreras entre el cielo y la tierra Ifá era llamado al cielo por Olodumare (Todopoderoso Dios), para utilizar su gran sabiduría y solucionar problemas a Olodumare. Ifá, un dia regresó definitivamente al cielo agraviado por un insulto que le hizo uno de sus hijos. Al poco tiempo después de esto, la tierra se vio azotada por una gran confusión. Hambre y peste sacudieron la tierra. Tan grande fue la calamidad que el ciclo de fertilidad del ser humano fue interrumpido. Aboyún kò bí mó àgàn kò t’owo àalà b’osùn. (Las mujeres embarazadas no parirán; las mujeres estériles seguirán siendo estériles). Pasado algún tiempo los habitantes de la tierra decidieron poner remedio al problema enviando a los ocho hijos de Orunmila al cielo para que rogaran a su padre que volviera a la tierra. Así los hijos fueron y cuando llegaron al cielo ellos encontraron a Ifá al pie del tantas veces subido árbol de la palma el cual tenia ramas en este sentido y que hasta entonces tenia dieciséis ramas que parecían cabañas. Rogaron a ifa que volviera a la tierra pero él se negó. Ifá, sin embargo, dio a cada uno de sus hijos dieciséis nueces de palma y dijo:
B’ é e bá délé b’ é e bá f’ ówó ó ní eni t’ é é máa bi nù-un. B’ é e bá délé b’ é e báa f’áyaá ní eni t’ é é máa bi nù-un. B’é e bá délé b’é e bá f’ómo ó bí eni t’ é é máa bi nù-un. Ilé l’e bá féé kó láyé eni t’ é máa bi nù-un. Aso l’e bá féé ní láyé eni t’ é é máa bi nù-un. Ire gbogbo t’ é e bá féé ní láyé, eni t’é é máa bi nù-un. (Cuando regreses a casa si tu quieres tener dinero esa es la persona a quien tienes que consultar. Cuando regreses a casa si tu quieres tener esposas esa es la persona que tienes que consultar. Cuando regreses a casa si quieres tener hijos esa es la persona que tienes que consultar. Si quieres construir casas en la tierra esa es la persona que tienes que consultar. Si tu quieres tener vestidos en la tierra esa es la persona que tienes que consultar. Para todas la cosas buenas que quieras tener en la tierra esa es la persona que tienes que consultar.) Cuando los hijos de Ifa volvieron a la tierra, empezaron a usar las dieciséis nueces de palma para la adivinación. Estas eran el símbolo de la autoridad de Ifa dada a sus hijos para continuar ejerciendo la adivinación en su ausencia. Las dieciséis nueces conocidas como ikin ha sido utilizadas desde entonces hasta hoy como una parte importante del sistema de adivinación de Ifa. La ausencia de Ifa de la tierra es otro tema desde que los hijos y discípulos de Ifa podían comunicarse con él a través de los ikin y los otros instrumentos de adivinación. Se debe mencionar que los mitos de los cuales se ha extraído la información anteriormente dicha, no son los únicos mitos existentes acerca de Ifa. Hay un gran numero de mitos que son completamente diferentes de estos pero ahora no vamos a recordarlos. Según un mito de Dennett, Ifa nació en Ifé, el núcleo del pueblo yoruba. Él fue un experto médico y un gran adivinador. Después de hacerse famoso fundó una ciudad llamada Ípetu y llegó a ser el rey del lugar haciéndose llamar Aláketu. Él fue muy popular y por ello iban a verlo en tropel gente de todo el pueblo yoruba. Su fama fue tan grande que cientos de personas le rogaban que les admitiera como discípulos y aprendices. De todos ellos solo eligió a dieciséis personas. Los nombres de estas personas son los mismos que los dieciséis signos adivinatorios llamados Odus. Otra leyenda acerca del origen de Ifa es mencionada en la historia yoruba de Johnson. Él introducido en la tierra yoruba por Setilu que era un hombre de Nupe. Setilu nació ciego y al principio sus padres querían matarlo. Pero Setilu creció siendo un chico muy peculiar y sus padres estaban asombrados de sus poderes de adivinación. A la temprana edad de cinco años empezó a usar sus poderes diciendo a sus padres quiénes los visitarían durante el DIA y con que motivo. A medida que iba creciendo empezó a practicar hechizos y medicina. Al principio utilizaba dieciséis pequeños guijarros para la adivinación. Él se imponía con éxito a la credibilidad de aquellos que iban angustiados y preocupados a consultar y de esta manera, se ganó una vida confortable. Pero los mahometanos se sintieron celosos de los éxitos de Setilu y lo expulsaron del país. Cruzó el río Niger y fue a Benin. De Benin fue a Owo y Ado y finalmente se quedó en Ilé-Ifè. Encontró en Ifè un lugar idóneo para practicar la adivinación y lo convirtió en su residencia permanente. Llegó a ser tan famoso y popular que pudo persuadir al pueblo de Ifè para que abandonara la tradición yoruba de llevar marcas faciales. Setilu inició a varios de sus seguidores en los misterios de la adivinación de Ifa, e Ifa se convirtió gradualmente en el oráculo consultante de toda la nación yoruba. Oduduwa encontró a Setilu en Ifé y fue durante el reinado de Ófínràn en Óyó que se dio reconocimiento oficial al culto de Ifa. El lugar que ocupa Ifá en el panteón Yoruba. Solagbade Popoola.