Olósà, la verdadera dueña de las aguas dulces
Contrario a la creencia popular en Occidente, la historia de la creación señala a Olósà —no a Ochún— como la dueña de las aguas dulces.
Durante mucho tiempo se pensó, sobre todo en Occidente, que la dueña de las aguas dulces era Ochún. En realidad, según la historia de la creación, esa deidad es Olósà.
Cuando Olósà ofreció ẹbọ, lo hizo por la mitad de los Odù, a diferencia de Olókun, que ofreció ẹbọ por los 256 Odù de Ifá completos. En ese momento, Olósà no era más que una vasija llena de agua dulce, y por eso no es tan grande como Olókun.
Existe un verso que cuenta que el agua de la laguna no era suficiente ni para lavarse las piernas, y que por ello Olósà ofreció ẹbọ. De ahí se puede imaginar el tamaño de Olósà cuando descendió a la Tierra y ofreció ẹbọ por la mitad de los 256 Odù de Ifá.