Enciclopedia IfáTemplo Ogbè Dòsùmú · OrìYanre
Oríkì y rezos

Oríkì a Ṣàngó, Òrìṣà del fuego

Oración (oríkì) a Ṣàngó, Òrìṣà del fuego, el trueno y la justicia.

Fuego en sus ojos, fuego en su boca, fuego sobre todo su cuerpo... Alaafin, gruñe como un leopardo y la gente huye Uno cuyos ojos brillan como el carbón Olukoso, el famoso de la ciudad Uno que usa 200 piedras para conquistar Uno que lanza pedazos de muro roto para derrotar a sus enemigos Kabiyesi o! Sin lugar a dudas una de las divinidades más representativa de nuestra cultura y estilo de vida es él, designado a controlar el fuego, la lluvia, el trueno y el relámpago. El gran Sàngó, “kabiyesi o Sàngó”. Verdad, severidad, virilidad, inquietud, un temperamento rápido y fogoso son algunos de sus atributos. Òrìsà que ama decir la verdad, dador de bondad y justo por excelencia. Erróneamente en occidente se creyó que está divinidad solapaba cualquier acto de sus seguidores, inclusive si sus actos fuesen malos, pues decían que él era muy consentidor con sus fieles; déjame decirte que esto no es así, ya que como expongo antes, el ama la verdad. De hecho si hay algo que Sàngó no tolera, es a los mentirosos, murmuradores, chismosos, ladrones y todas formas de crimen. Nadie más exacto para hacer justicia que el mismísimo Sàngó. Ifá nos hace entender que está divinidad en cuestión de segundos puede revelar cualquier acto por grande o pequeño que para arrestar a los individuos que habían secuestrado a la esposa del Òrìsà. En una luz brillante desde el cielo, él vió donde se localizaba la mujer y a las personas que la retenían allí; Sàngó los sacó de ahí a los dos para darles el castigo adecuado. Sangó castiga a sus cautivos con la muerte cuando su ofensa lo amerita, además de asegurarse no recibir simpatía alguna. En muchos casos el disecciona el cuerpo del faltante como si la más aguda hoja de sierra le atravesara el cuerpo manteniéndolo entero. Ifa señala claramente en Òfún Tólà que cuando hay escasez de lluvia, es a Sàngó al que debemos apaciguar. Fue sólo una pierna la que empujé adentro del bosque Yo corté doscientos troncos Hicieron adivinación para Sàngó Que usaría la lluvia como medio de devoción para todo el mundo... Aunque es un Òrìsà muy popular en occidente, en tierras nigerianas la tradición y culto a Sàngó se ve con mayor presencia en Oyó, pues su imperio fue establecido en esta tierra. Capaz de producir llamas en su boca, sentarse en el aire, tiene la capacidad de desaparecer y aparecer. En sus momentos de enfado guijarros de rayos salen de su boca; ni siquiera los Reyes se acercan a el cuando está molesto, es por esto y más que él siempre fue y será muy respetado y temido por el pueblo de Oyó y los fervorosos yorúbà. Divinidad poderosa, mandada al mundo para ser escuchado alrededor del mismo y su poder se sentirá inclusive por debajo de la tierra. “Oba ko so”. Uno de los sinónimos creo yo con mayor fuerza de este Òrìsà es Oba ko so (el rey no se ahorcó). La etimología de esta frase tiene que ver demasiado con una de las encarnaciones de este Òrìsà con mayor popularidad; el rey Tèllà del imperio de Oyó. En aquellos tiempos este rey tuvo demasiada popularidad al ser imagen y semejanza viva del Òrìsà Sàngó. Al igual que Sàngó el rey Tèllà detestaba todo tipo de acto nocivo y maldad, se dice que en sus tiempos fue erradicada la maldad muy al extremo. Cuenta la teología yorúbà que en aquellos tiempos los maleantes de aquella región y sus alrededores se unieron para desterrar a Tèllà ya que representaba lo contrario a su mala manera de vivir y conducirse; él antes de verse sometido a tal bochorno partió de su reinado diciendo que se ahorcaría. Quedó el mito e intriga de que si habría cometido ese acto contra sí mismo. Para evitar la ira de Òrìsà Sàngó los habitantes de Oyó hablaban y decían "Oba ko so", “el rey no se ahorco” y de esta manera evitarían el enfado de Sàngó. Esta frase como te digo antes se volvió popular en Oyó, llego hacer un nombre de adoración para la divinidad. La tierra donde supuestamente se ahorco ganó otro nombre “Koso", el no se ahorco... Además de faldas decoradas con conchas de cauríe, le gusta entrelazar su pelo. Su alimento predilecto es el àmàlà, después de sus alimentos le agrada consumir bebidas alcohólicas. Orógbó, la nuez de cola amarga es un alimento que todo el tiempo debe tener muy al alcance de el, ya que le fascina comerla. De hecho Ifá dice que no se le puede ofrecer sacrificio a Sàngó sin tener cola amarga. Su potencial radica en los truenos que el envía, además durante las tormentas tira balas como rocas que son letales para matar a cualquiera que se interponga en su camino. Estás tienen un gran valor medicinal y poseen altas características espirituales. Además de las comidas que te menciono antes; àmàlà y orógbó, el aceite de palma, gallo y carnero son algunos de los más importantes a degustar por la divinidad. Amante de las bebidas alcohólicas, principalmente de sèkèté (cerveza de maíz). Creo y asimilo que su gran apetito por el vino tiene que ver demasiado a la acción de tumbar las botellas vacías en la casa o mesa de los creyentes yorúbà, (no solo de sèkèté). La razón de esto está reflejado en el sagrado Odù Òyè Ògòsùn: Ipín es el sacerdote de Òdómodé Àwàlánfá, el sacerdote de Àgagó Ayé n refé El sacerdote de Sóko Hicieron adivinación para Oyé Ògósún Aquel que consume cuarenta contenedores de vino para disgustar a Sàngó. Esto hace referencia a que los bebedores deben postrarse y mostrar cortesía e invitarle a la mesa con ellos. Ellos no hicieron nada de esto y el resultado fue embravecer a Sàngó. Había algo que el Òrìsà no sabía, y era que los contenedores de vino estaban vacíos y por esa razón el no fue invitado. Sàngó pasó por donde estaban ellos una vez y volvió más tarde simulando que se le había olvidado algo, a su tercera vez de regreso sin ya esperar invitación de ellos sacó su edùn ààrá y castigó a todos; rápidamente él corrió hacia dónde los contenedores de vino levantándolos uno a uno, esperando por lo menos un chorro. No salió ni una sola gota; era demasiado tarde, pues había castigado a aquellos hombres injustamente, pues sino había sido invitado a beber con ellos era porque ya no tenían que ofrecerle. Él gritó cuestionando la razón de que las botellas deben permanecer en vertical, si las mismas habían sido vaciadas. ¿Por qué debes colocar el contenedor en vertical? Òyè Ogosun. Cuando supiste que el vino se había acabado

¿Por qué debía colocar el contenedor en vertical? Òyè Ògòsùn. A partir de ese momento nació la práctica de que cualquiera que esté bebiendo cualquier tipo de vino, debe colocar los envases de lado cuando estén vacíos. Esta acción es para evitar que alguna divinidad que pase en ese momento por allí, o cuando menos se lo esperen y les ocurra lo mismo que al grupo de este poema de Ifá. Mujeres y hombres pueden ser iniciados en el culto a Òrìsà Sàngó, ambos son llamados adósù. Hombre y mujer iniciados en Òrìsà Sàngó no pueden casarse, es tabú; está idea se origina a raíz de que se cree de quién se inicia en Òrìsà Sàngó en automático se convertía en hombre. En la esfera espiritual no es posible que dos hombres se puedan casar. Otro rango conocido en el culto a Òrìsà Sàngó es el Elègùun Sàngó. Ellos se conocen por su versatilidad de para manejar fuego, frotar su cuerpo con el mismo sin sufrir ningún tipo de daño. Este poder se cree que es debido a que ellos tienen la capacidad de eliminar la temperatura perjudicial del fuego, a tal manera que no sufran ninguna quemadura en sus cuerpos; solo dejando la llama. Elègùun Sàngó es definido como la posesión del espíritu de Sàngó. Por lo tanto un Elègùun sube a un pedestal espiritual a causa de los devotos que buscan la presencia del Òrìsà siempre que lo desee. Un Elègùun no puede ser mirado a los ojos sin experimentar un extremado escalofrío que recorre hasta la espina dorsal. Hasta nuestros días las encarnaciones de Sàngó siguen apareciendo, así como la de los diversos Òrìsà. Cuando Sàngó castiga, una marca es generalmente encontrada sobre la víctima.