Patakí: Ọbàtálá y los Irúnmọlè crean al humano
Patakí: Ọbàtálá y los Irúnmọlè crean al humano y su procreación.
En el principio del mundo fueron los Irúnmọlè los encargados de crear a los primeros grupos de seres humanos, después que todos estos grupos fueron creados, se les dio a ellos la capacidad de procrearse por sus propios medios, mediante la relación sexual entre hombre y mujer. Es importante resaltar, que esta es la misión principal de todos los seres humanos y fue Ọbàtálá quien actuó para que este proceso fuera exitoso, sabiamente preparó ciertas mezclas blanquecinas en forma de esperma y de huevos y los inyectó con una potente energía o esencia cósmica, con el objetivo de que cuando se unieran ambas sustancias produjeran una fuerte energía de vida real, capaz de desarrollar a un ser humano. Ifá dice que cuando dos personas de sexo opuesto hacen el amor, un tercero invisible se hace presente, y que es Ọbàtálá quien santifica y bendice el acto. Ifá dice que en el clímax de hacer el amor, en particular durante el orgasmo, las dos partes se incorporarán con el espíritu de Ọbàtálá y liberarán sustancias blanquecinas para engendrar un bebé haciendo real los deseos de Ọbàtálá. Hacer el amor, como he dicho antes, es fundamentalmente con el objetivo de crear un bebé y eso nos lo indica claramente, pues durante dicho acto son siempre vertidas estas sustancias durante cada orgasmo. En otra estrofa de Ogbè Òfún, Ifá dice: A fún yẹnyẹn (lo que es blanco y espumoso) Akè ̣ yẹnyẹn (lo que se expande) Ọ̀yẹnyẹn a kẹ̀ bí àlà (lo que es brillante como la nieve) fueron quienes lanzaron Ifá para Òòşàńlá Ọ̀şẹ̀ẹ̀rẹ̀màgbò quien ayudaría a otras mujeres a convertirse en esposas embarazadas y también el que ayuda a los hombres para que las esposas produzcan y den a luz sanos y salvos a sus bebés. Le fue aconsejado ofrecer Ebó él cumplió. Ọbalúfọ́n, ayúdeme con cariño para que mi esposa quede embarazada Òòşà Ìgbò, ayúdeme con cariño para que mi esposa produzca un bebé. Fue después de este proceso que la creación de los seres humanos se detuvo y fue reemplazado con la procreación, la cual implica la relación sexual entre ambos sexos. Desde el momento que la concepción se lleva a cabo, la vida es infundida en él y a continuación se convierte en algo vivo. Si esto es cierto, ¿entonces nosotros podemos decir que el espíritu del embrión o feto se encuentra en el cielo o en la tierra? Para responder a la anterior interrogante es necesario ir una vez más a las escrituras de Ifá. Una vez que la copulación ha sido apoyada y aprobada por Ọbàtálá y tiene lugar la concepción, el alma y la personalidad es emanada de inmediato, trasladándose a la esfera de Àjàlámọ̀pín a fin de elegir su destino. El primer paso espiritual, es el Àkúnlẹ̀yàn, que es el proceso mediante el cual un alma se prepara para bajar al cuerpo de un bebé en gestación en el vientre de su madre…