Verso de Òtúrá Ìrètè: el destino elegido
Verso de Òtúrá Ìrètè: cómo la iniciación de Ifá revela el destino elegido en el cielo.
Como sabemos a que vinimos a este mundo y cómo debemos aprovechar esta información que nos da la iniciación de Ifá? Cuando sucede algo, el sabio sabe, pero nunca dice, el no iniciado siente, pero no entiende. Estos fueron los mensajes de Ifá para Alukósó Ayé, y también para Aludùndún Ọrun, Alukósó Ayé, escucha atentamente, los destinos son elegidos de diferente manera, por favor, no lo olvides, los destinos son de diferente manera elegidos. Ese (historia) del Odù de Ifá: En esta historia Otura Irete (Otura Alaalemu) Alukoso-Aye (un Babaláwo) tuvo tres hijos y todos ellos escogieron desde el cielo morir en diferentes etapas de su juventud. El primero escogió morir en su Ikosedaye, la segunda hija escogió morir el día de su boda en la casa de su esposo y el tercero en la noche de su boda en el cuarto de baño. Ante este hecho “Alukoso-Aye” le pregunta a “Aludundun-Orun” (el que toca los tambores después que el destino ya ha sido escogido), quien casualmente pasó a ser su amigo. “Aludundun-Orun” le dijo a su amigo que no se debe a ninguna culpa, puesto que sus destinos habían sido elegidos de modo diferente. Alukoso-Aye sin embargo no se sintió satisfecho con esta explicación. En otro tiempo, estos niños llamaron a “Aludundun-Orun” para que sentenciara su entrada a la Tierra. El primero dijo que iba a la casa de Alukoso-Aye (familia) y que saltaría en el fuego que por lo general se ponía para las madres lactantes (para proporcionarles el calor) en las primeras horas del tercer día de su nacimiento. Este escenario facilitará su rápido retorno a ( Ikile-Orun ) que se encontraba escondido antes de sentenciar el destino, gritando esto: Alukoso-Aye ¿escuchaste? ¡Ahora que se sepa! Que el destino se elige de manera diferente. Por favor está vigilante y que no se te olvide que el destino se elige de manera diferente. Cuando fue el momento de la segunda hija escoger su destino, dijo que quería volver a Ikole- Orun en el día de su boda. Dijo que el primer bocado de comida que se comiera en la casa de su esposo el día de su boda, debería de irse directamente a su tubo respiratorio (tráquea), para eventualmente, morir ese día. Ante esta coyuntura, Aludundun-Orun alertó a su amigo y padre de la niña que se encontraba escondido antes de sentenciar el destino, gritando esto: Alukoso-Aye ¿escuchaste? ¡Ahora que se sepa! Que el destino se elige de manera diferente. Por favor está vigilante y que no se te olvide que el destino se elige de manera diferente. Cuando fue el momento del tercer hijo escoger su destino, dijo que se casaría muy tarde. Dijo que el retraso en su matrimonio sería una cuestión de interés general, antes de que finalmente se casase. Y cuando finalmente se casara, él debía ser mordido por una cobra en la noche de su boda en el cuarto de baño para eventualmente, morir ese día. Ante esta coyuntura, Aludundun-Orun alertó a su amigo y padre del niño que se encontraba escondido antes de sentenciar el destino, gritando esto: Alukoso-Aye ¿escuchaste? ¡Ahora que se sepa! Que el destino se elige de manera diferente. Por favor está vigilante y que no se te olvide que el destino se elige de manera diferente. En los días señalados en que morirían los 3 hijos de Alukoso-Aye, él impidió que el primer hijo saltase en el fuego el día de su Ikosedaye, dado que se mantuvo en vigilia durante toda la noche y cuando el niño intentó saltar por la mañana temprano, saltó en las manos de Alukoso-Aye y su muerte prematura fue impedida. Alukoso-Aye siguió a su segunda hija a la casa de su marido el día de la boda. Sin embargo, es considerado poco tradicional que los padres, o las personas mayores sigan a sus hijas a la casa de su marido. Al llegar a la casa de su marido, pidió la comida, pero su padre le impidió comer durante todo ese día. Así fue como ella también se escapó de la muerte. También impidió que el tercer hijo tomara su baño en la noche de su boda. Y la cobra que le habría facilitado el viaje a Ikole-Orun fue asesinada en ese cuarto de baño al día siguiente (mañana). Esta es la forma en la cual “Alukoso-Aye” fue capaz de modificar el Àkúnlẹ̀yàn y el Akunlegba de sus hijos. El fuego, el primer bocado y la cobra son los Akunlegba ya que fueron herramientas para lograr lo que ellos pidieron en el cielo cuando se arrodillaron a pedir lo que querían ante Olódùmarè, que fueron sus deseos el “Àkúnlẹ̀yàn”. Una vez que Àkúnlẹ̀yàn ha sido elegido, inmediatamente después, Àkúnlẹ̀gbà es añadido por varios Irúnmọlẹ̀. Esta estancia nos demuestra que el Àkúnlẹ̀yàn y Àkúnlẹ̀gbà pueden ser cambiados mediante el conocimiento de Ifá. Esto es sentenciado con Ayanmo por Olódùmarè; por el cual cada individuo se adapta constantemente al tiempo en el plano terrestre. En un fragmento de Ogbè Gbàràdá (Ogbè Öbàrà), Ifá dice: Nos arrodillamos y elegimos nuestros destinos, al llegar a la tierra, vamos demasiado a prisa (para cumplir con nuestro destino), el destino no puede ser re-elegido (en la vida) a menos que reencarnemos. Estos fueron los mensajes de Ifá a Edo (coágulo de sangre espesa), aquel que traerá a los seres humanos del cielo a la tierra, se le aconsejó ofrecer Ebó él cumplió. Lo que resalta la estrofa anterior es que la mayoría de las fortunas y desgracias experimentadas por un individuo no son accidentales. Que han sido pre-diseñadas y sentenciadas. Es decir, las personas vienen a este mundo y funcionan como consecuencia de lo establecido por los Biológicos espirituales en el Cielo. (Así es como sabemos que Idosu o Iniciación es la mejor para nosotros o el Icono que debemos tener, ya que aún que queramos todos, no todos nos darán el resultado.) Àkúnlẹ̀gbà es el segundo proceso espiritual en el cual los dones y las virtudes son añadidos por diversos Irúnmọlẹ̀ para ayudar a cumplir las peticiones hechas por el individuo, cuando se arrodilló ante Olódùmarè en su Àkúnlẹ̀yàn. Mientras que las personas permanezcan en la tierra son como las especias, los aditivos, los preventivos y el vehículo de propagación de Àkúnlẹ̀yàn (destino). Veamos un ejemplo: si una persona pidió en el cielo ser un gran líder en su Àkúnlẹ̀yàn. Cuando él de, el siguiente paso al Àkúnlẹ̀gbà viene un Irúnmọlè llamado oro, que es el que da el don de dominar grandes masas de personas por medio de la palabra y le da su asé para que lo manifieste aquí en la tierra, viene la deidad Aje y le da su asé para que tenga riqueza, Sangó le da el don de ser justo, y Egungun le da el don de la gran memoria y así otros Irúnmọlès le darán diferentes facultades para que él logre su destino, cuando este individuo este aquí en la tierra solo debe recibir Oro, Sangó, Aje y Egungun, no debe pasar toda su vida recibiendo Orísas e iniciaciones ya que si estas deidades no le aportaron nada en su Àkúnlẹ̀gbà no activarán nada aquí en la tierra y es sólo nuestro Odù de Ifá quien nos dice qué deidades debemos recibir o en cuáles debemos iniciarnos. Hay personas de gran carisma que te convencen de cualquier cosa o pueden agrupar muchas personas sólo con su poder de la palabra, estos son dones que les han sido dados para lograr sus metas. Si alguien escogió ser un gran líder, no puede nacer mudo por ejemplo, en ese caso los Irúnmọlè le darán una buena voz, una buena dicción y virtudes, el Àkúnlẹ̀gbà es el vehículo para lograr todo lo que pediste en el cielo. Hay muchas destrezas que tienen las personas y no la conocen o en su niñez la manifestaron y por diferentes causas no fueron explotadas, como el arte, el canto, el baile, manifestaciones espirituales y otras múltiples virtudes que en su adultez ya fueron olvidadas. Es importante conocer estos procesos para llegar al éxito en nuestras carreras o profesiones y ser completamente exitosos aquí en la tierra. En otra estrofa de Òtúrá Méjì, Ifá también nos muestra cómo son elegidos los destinos por las personas. Como ejemplo tomaré una estancia que nos narra la etapa en la que Òrúnmìlà fue a elegir su destino cuando quería entrar en el mundo. Òrúnmilà pasó al dominio de Àjàlámọ̀pín, se arrodilló y en la presencia de Àlùmọ̀ Kérèbéte el Oníbodè (es el mismo Şenşentìşòrò), el centinela celestial, comenzó la elección de su Àkúnlẹ̀yàn mientras que los Irúnmọlè ̣ estaban allí mirando y complementando su Àkúnlẹ̀yàn con Àkúnlẹ̀gbà. Veamos lo que Ifá dice en Òtúrá Méjì: Es el talentoso Babaláwo quien despierta e imprime sobre el Ọpọ́n Ifá, es el talentoso herbolario quien despierta y toca el pecho de Şìgìdì, es un ferviente seguidor de Òrìşà quien despierta y toca la ropa blanca aquí y allá, Àlùmọ̀ kérèbéte, el awo del hogar de Òrúnmìlà fue quien interpretó el sagrado oráculo de Ifá para Òrúnmìlà cuando venía del cielo a la tierra, fue aconsejado que ofreciera Ebó para poder obtener todos los Iré, él cumplió. Yo seguramente obtendré el éxito financiero en la tierra antes de volver al cielo, Àlùmò ̣ kérèbéte su transitar por el mundo será bueno, y su regreso será exitoso. Yo seré bendecido con muchas mujeres en la tierra antes de volver al cielo, Àlùmò ̣ kérèbéte su transitar por el mundo será bueno, y su regreso será igual de exitoso. Àlùmò ̣ kérèbéte Yo seré bendecido con muchos hijos en la tierra antes de volver al cielo, Àlùmò ̣ kérèbéte su transitar por el mundo será bueno, y su regreso será igual de exitoso. Àlùmò ̣ kérèbéte Yo levantaré muchas viviendas en la tierra antes de volver al cielo, Àlùmò ̣ kérèbéte su transitar por el mundo será bueno, y su regreso deberá ser igual de exitoso. Àlùmò ̣ kérèbéte Yo voy a ser bendecido con todas las cosas buenas de la vida sobre la tierra antes de volver al cielo, Àlùmò ̣ kérèbéte su transitar por el mundo será bueno, y su regreso deberá ser igual de exitoso. Àlùmò ̣ kérèbéte En la estrofa de Ifá anterior, se nos dice que cuándo Òrúnmìlà estaba llegando a la Tierra, le dijo a Àlùmọ̀kérèbéte y otros lugartenientes en el “Ibode” (puerta entre el Cielo y la Tierra) que iba a la Tierra, y dijo que sería muy próspero, mientras que estuviese en la Tierra, y Àlùmọ̀kérèbéte y otros lugartenientes del Ibode estuvieron de acuerdo y lo bendijeron, puesto que tendría una gratificante estancia en la Tierra y un regreso triunfal al Cielo.